· 2019

Mis ojos

Mis ojos hablan, dicen lo que siento. Mis ojos se iluminan cuando soy feliz, lanzan chispas cuando me enojo.

Mis ojos sonríen ante la presencia de un niño, lo acarician, le hablan.

Mis ojos lloran frente al dolor y la pérdida de seres queridos propios o ajenos. Pero mis ojos no se manejan solos, tienen que contar con un cerebro y un corazón que los acompañen.

Recuerdo haber visto una película en la que lloraron desconsoladamente, se llamaba «Donde mueren las palabras». Ahora pienso, donde no hay palabras hay una caricia, un abrazo, una mirada que puede decir más que muchas palabras. Los ojos hablan, muchas veces preguntamos a un amigo «¿Cómo estás?», bien nos contesta, pero los ojos lo traicionan y sabemos que no es así y lo abrazamos. Cómo me gustaría ver brillar todos los ojos de alegría, especialmente en los niños, y así el mundo sería mejor.

Raquel Kacman