· 2018

Los moticones

Buenas tardes, soy maestra de primer grado. Estamos al final del año lectivo, ya conozco a mis alumnos y algunos de sus problemas.

Decido ese día utilizar el juego para enseñar, y así despertar más interés.

Hoy todos nos vamos a sentar en el piso en una gran ronda. Muy bien, coloco en el centro 2 cajas con figuritas varias, copiadas de mi celular… les explico: por orden cada uno va a elegir una y va a explicar, es decir contar, por qué la eligió. ¿Entendieron? ¡Siií! Bien, comencemos. Carlitos, ¿qué elegiste? «Una pera, porque me gusta y mamá dice que no es la época y no compra.»

Chicos, todos los frutos tienen una época, en invierno tenemos muchas naranjas, mandarinas, pomelos, es la época o el tiempo de los llamados cítricos; en verano están las frutas de estación como el durazno, la ciruela, la uva. Eso es lo que tu mamá te dijo, en esta época no hay peras salvo en lata.

Marcela, ¿qué elegiste? «2 manos que aplauden porque a mí me gusta que cuando hago algo bien me aplaudan.»

Rita: Yo elegí una carita que llora porque mi mamá me retó, la culpa la tenía mi hermanita, pero ella siempre tiene razón y no es así.

Juancito: «Yo elegí un avión porque quiero ser piloto.» Así que ya sabes lo que quieres ser. «Mi tío es piloto y siempre me cuenta historias maravillosas.»

Elsita: Yo elegí las copas porque pronto va a ser mi cumpleaños y quiero una linda fiesta.

Teresita eligió un corazón, lo abrazó y se puso a llorar, todos guardaron silencio. Cuando me acerqué le acaricié la cabeza, me abrazó y me dijo: «es el corazón de mi mamá que está enfermo y yo me lo llevo para curarlo.»

Así continuaron, hasta que cada uno tuvo su emoticón.

La historia de Teresita yo la conocía, pero igual me conmovió. Traté de levantar el ánimo. Bueno, ahora me toca a mí, yo elijo las manos para aplaudir porque todos estuvieron muy bien.

Así como cada uno eligió 1 figura, que son los emoticones que ustedes ven en el celular cuando reciben un mensaje, el que envía un mensaje elige como ustedes, y ahora a jugar con los que quedaron en las cajas. Fue un alboroto terrible. Me salvó el timbre, fin de la clase.

Raquel Kacman