Una mujer se va de casa

Desde lejos la diviso, se estremeció, una parte de su vida estaba allí, esperándola. Toco el llamador, una anciana a la que no conocía, abrió. Le dijo * Usted es la señora Marta?, * asintió, miro a su alrededor, todo estaba igual, pero más viejo y triste, pensó COMO YO. Subió a los dormitorios, su madre sentada en una mecedora junto a la cama sonrió, *Por fin volviste a la casa*.
No respondió, tantos años en encuentros furtivos, confiterías, con los chicos para que conocieran a sus abuelos. Por suerte, ya hacia tiempo que venían a la casa solos, ellos no tenían prohibición del padre *A esa casa nadie debe ir, ellos le cerraron la puerta a vuestro padre. Y se termino!*
Luego de una larga charla con su madre, paso a su dormitorio, estaba igual. Se ducho, bajo al amplio salón de las recepciones.
Allí se acomodo en un sillón para pasar la película de su vida.
La niña traviesa, rebelde, mimada por todos, sus cumpleaños, todo el pueblo para festejarlo, payasos, regalos, torta, besos, muchos besos, como los extrañaba ahora.
Sus quince años, bailando con papa, ella flotaba, soñaba y de pronto lo vio, su amiga Mariana lo había invitado porque ella le pidió que traiga amigos, faltaban chicos para bailar.
El resto de la noche, no vio a nadie más, bailo, giro en los brazos de Carlos.
Al día siguiente, Mariana le advirtió. Cuidado, no te conviene, vive del aire. Pensó Envidiosa, no me puede ver feliz y es mi mejor amiga.
Carlos la envolvía con palabras hermosas y caricias excitantes. Sus padres se opusieron, No tiene futuro, y vos sos muy joven todavía.
La convenció, una noche abandono su casa y se fueron a vivir juntos a una pensión de mala muerte. La niña bien tuvo que aprender de golpe, lo que es la pobreza. Comenzó a buscar trabajo, no estaba preparada. Entro a cuidar niños en una casa y luego en un jardín. Como le hubiera gustado dejar todo y volver a casa de sus padres!!!! Pero el orgullo…..
Carlos nunca le prometió más que amor, y eso no le faltaba. Quedo embarazada y se mudaron a un pequeño departamento.
A escondidas de Carlos se encontraba con sus padres y su amiga Mariana, y llevaba a su hijo para conocer a los abuelos (que siempre tenían algún regalo para el). Luego vino la nena, y la vida siguió monótona, sin sorpresas, sin alegrías, sin progreso, rutinaria.
Educo a sus hijos con la ayuda disimulada de su familia y su trabajo. Pudo darles una profesión. Carlos no quiso darse cuenta, o realmente creyó que ella sola lo había logrado.
Hoy los chicos viven solos y por fin pudo tomar coraje. Dejo una nota * Ya cumplí como esposa y madre. Ahora voy a cumplir como mujer. Me voy, dejo la casa*
Raquel Kacman