· 2024

Las flores

Estoy sentada frente a la ventana que da al balcón florido. Estoy mirando una rosa y hablo con ella. «Soy la rosa, la flor más importante del jardín, tengo hermanos de distintos colores, algunas somos perfumadas.» En ese momento se presentó la orquídea. «Vos sos una flor de poco prestigio, yo soy fina. Sirvo para regalos importantes, presentes de categoría.» La rosa le contestó: «Perteneces a una planta parásita que vive a costa de otras plantas.» No discutan, les dijo el pensamiento, «yo soy más humilde, pero siempre me tienen presente, ¿quién no tiene un pensamiento?» Debajo de una hoja apareció la más humilde de todas, la violeta: soy sencilla, amorosa, la gente me quiere y pone mi nombre a sus hijas. Desde un rincón se escuchó una voz: «Yo soy más popular, mi perfume me anuncia y también usan mi nombre, soy el jazmín.» «Ustedes se lucen de día, pero yo perfumo la noche, soy muy sencilla, mi flor parece una lágrima y me llaman Dama de noche.» Apareció con un taconeo: yo soy el tango, siempre estoy en el ojal de los guapos, me conocen, soy el clavel, me disfrazo de distintos colores pero soy fiel a mi origen arrabalero. Se levantó y miró a los demás como sobrándolos: me dicen la flor de los muertos porque me usan para las coronas, porque duro más que ustedes, soy la cala. Se escuchó una carcajada: yo me río todo el día, no soy exigente, me reproduzco con facilidad y por eso me llaman la Alegría del hogar. Me desperté, estaba sentada frente a la ventana, mirando la flor de un día y pensé: tan hermosa y solo dura un día. Disfrutemos las cosas hermosas aunque duren poco tiempo. Si las flores hablaran…

Raquel Kacman