La música

Elsa y Abel siempre vivieron en casas, en un barrio, pero cuando decidieron compartir la vida tuvieron que conformarse con ir a vivir a un departamento de dos ambientes, les ahorraba tiempo y dinero. Tenían miedo porque todos los que vivían en esas condiciones se quejaban, no podes escuchar radio, ni la tv, ni música. Todo son ruidos molestos. Pensaron nosotros trabajamos todo el día y por la noche solo escuchamos música clásica, nos vamos adaptar. No vamos a tener reuniones, la que celebremos lo haremos en la casa familiar.
Ese día, cuando Abel pasó por el negocio donde siempre compraba sus discos de música clásica, el vendedor hijo del dueño, que lo conocía muy bien, lo paró y le dijo «Tengo algo para usted. Quiero que lo escuches, llegó hoy en un paquete de discos usados quien sabe de quién eran, lo pones para que se escuche en el local para ver en que estado se encuentran. Hoy cuando escuché este disco enseguida pensé en usted». «Mirá este mes ya no tengo un peso, no me tientes». «Perdoná solo te pido que lo escuches y me des tu opinión, yo no reconozco ni al ejecutante ni la pieza musical». Abel entró al cuartito, donde se escucha el disco que querés comprar, para estar seguro que no tiene falla, al salir le dijo «guardámelo para el próximo mes». «Llévatelo me lo pagás cuando puedas». Abel llegó a su casa sin decir nada puso el disco Elsa salió de la cocina «quién es esta maravilla, sabés que este mes no podemos hacer gastos». «No lo pago cuando puedo me lo dio para ver si descubro quién es el violinista o el autor de esta maravilla». Cenaron y cuando estaban terminando sonó el timbre del departamento Elsa «no abras, pueden ser ladrones, cómo entraron ¿Quién le abrió?». Abel puso la traba y miró, «es un muchacho en piyama no creo que un ladrón ande así por la calle» abrió. El joven se presentó soy la persona que vive justo debajo de su departamento y disfruto todas las noches de su música. Pero hoy ese violín me obligó a subir para pedirles el nombre del músico porque yo soy violinista ustedes no me escuchan yo ensayo durante el día. Juntos buscaron en el disco, pero era una grabación casera y no tenía ningún dato. Así a través de la música que los unió se forjó una amistad que duró toda la vida y los hijos de ellos continuaron por siempre unidos por el amor a la música.
Raquel Kacman