La loca de la estación

Era un pueblo muy pequeño, apenas unas cuantas manzanas de casas, todas con jardín, huertas. La población no aumentaba por que los jóvenes al terminar el único secundario, se iban a estudiar o trabajar a ciudades más importantes y no regresaban. Había una estación de ferrocarril por donde llegaba un tren todos los días a las 16 horas. María vivía a 2 cuadras de la estación y todos los días desde que tenía 9 años se sentaba a esperar la llegada del tren, a veces llegaba alguien otras se iba alguna persona y cuando el tren partía regresaba a su casa. Ella era la tercer hija de esa familia de 6 hijos. Nadie entendía su obsesión, llegaba se sentaba en el único banco del andén, lloviera, con frió o calor nunca faltaba. Los padres no se preocupaban ya que en la escuela era la mejor, era abanderada, terminó la primaria e ingresó al único secundario. Cuando cumplió 15 años, el tren dejó de pasar, pero ella seguía llendo todos los días a la estación. Los padres comenzaron a preocuparse, mandaron a un hijo menor a seguirla para ver con quien se encontraba, cuando regresó les dijo que no hacía nada, leía cerraba los ojos y después de un tiempo regresaba a la casa. Todos estaban sorprendidos los amigos comenzaron a burlarse y a llamarla la loca de la estación. María era buena hija en la casa ayudaba a tejer los ponchos que su padre luego vendía. Era una excelente alumna muy buena lectora, en la biblioteca ya no tenían material para darle. Trataron de prohibirle la salida pero ella encontraba la forma de escaparse para ir a la estación. Consultaron con el único médico del pueblo que tenía 80 años, habló con ella y les dijo que no creía que le pasara nada que era una hermosa jovencita y que ya se la pasaría, que era muy inteligente.
En el pueblo había una viuda, esposa de un abogado, sin hijos, al morir donó su hermosa casa para que se instalara en ella una salita de primeros auxilios, donó también una suma de dinero para instalarlo, pero puso una condición. La salita debía inaugurarse antes de 1 año. De lo contrario la donación pasaba a la provincia. El intendente puso manos a la obra se asesoró compró en la capital todo lo necesario, con sorpresa vieron llegar un aparato de RX. A los 6 meses inauguró, la salita y para sorpresa de todos apareció un médico joven que había ganado un concurso para ocupar ese puesto. Todo el pueblo se puso en movimiento. Los padres que tenían hijas jóvenes lo invitaban pero él no aceptaba, decía que tenía mucho que hacer, que otro día. No tardó en enterarse de que en el pueblo había una joven a la que llamaban La loca de la estación. Como había estudiado a Freud le interesó el caso pero no se le presentaba a la consulta. Un día el hermano menor de María amaneció con temperatura los padres no estaban y maría tuvo que llevarlo a la salita. El doctor revisó al chico, lo medicó y le preguntó usted es María y ella se hecho a reir “Si la loca de la estación” “Pero usted no es loca por qué lo hace” “Es un secreto, si me jura que no lo comenta con nadie se lo cuento” “Secreto profesional no se comparte” “ En mi casa somos 6hermanos, mi hermano mayor se casó no vive en casa pero deja su hijo de 1 año, a mí me gusta leer y después me imagino que estoy en España, Italia o tal vez en Inglaterra, para poder soñarse necesita silencio, tranquilidad y la estación me lo dá, comencé a ir de chica cuando había tren y soñaba que subía y me iba. Ahora sueño a través de los libros pero la biblioteca ya no tiene nada nuevo, aquí es difícil conseguirlos “ el doctor pensando que detrás de esto había algo más le dijo que él había traído su biblioteca y le ofrecía prestarle los libros que le interesaran y así fue descubriendo poco a poco la sensibilidad, la inteligencia de esa chiquilla. El tenía 12 años más que ella con lo que no se atrevía a pensar en ella. Ella le aconsejaba que no se quede en este pueblo, aquí nunca va a progresar en su profesión, usted tiene un futuro brillante no lo desperdicie, ojalá yo pudiera irme y seguir una carrera en la universidad.
Al año nadie sabe como, pero en el pueblo se dijo que para la loca de la estación y el doctor pasó el tren y se lo llevó
Raquel Kacman