Historias de consultorio

Una madre trae a su nena de 6 años, pregunta si tiene que traer al nene de 3 le digo que sí. La próxima consulta entran la nena y su hermanito, un diablillo, amoroso, la nena acostumbraba a traerme un chocolatín. El nene se sienta en el sillón y mirando la golosina me dice «Sabes tengo hambre». Abro el paquete y le doy la mitad del chocolate y una porción a la hermana. En ese momento la asistente me comunica que tengo una llamada en la secretaría, voy atiendo y regreso, el caballero tranquilamente me dice «sabes tengo más hambre», le doy el resto. La hermanita le reprocha «era para la doctora» y él le responde «La próxima vez tráele uno más grande».
Una nena de 6 años, aspecto angelical. Logra hacer una buena relación con la profesional. Un día llega ni bien se sienta le hace la siguiente pregunta «Dra. vos crees en Dios?». Esta pregunta es peligrosa ya que puede comprometer al profesional. Le digo entonces «Y vos crees?» y me contesta. Mi mamá va a la Iglesia, se arrodilla habla y llora. Yo fui y lo toqué, sabes? es de madera.
Otro día un jovencito de 8 años me dice «vos no me podes atender». ¿Por qué? le pregunté. «Porque sos mujer y todas son unas malas». ¿Quién te lo dijo? «Mi papá». ¿Y tu mamá también? «No, ella no». «La mía tampoco».
Raquel Kacman